¡Qué tiempo tan hermoso el mes de
Mayo para los que nos sentimos hijos y amigos de María!
Bien podemos decir que es uno de
los tiempos fuertes de nuestra vida cristiana, porque se reaviva el amor hacia
nuestra patrona, la Virgen de la Caridad. Ella, más que nunca en este mes, nos
acompaña en este maravilloso camino que es vivir y celebrar la Pascua de su
Hijo. Es lo que Ella mejor sabe hacer: acogernos, ampararnos y mostrarnos a
Jesús, acercarnos a Él.